Explicado de forma sencilla: tipos y grados de incontinencia
La incontinencia es un tema que afecta a mucha gente. Pero, ¿qué significa exactamente tener incontinencia y qué tipos hay? MyPelvi te lo explica.
Katharina Heilen · 12 de diciembre de 2024

La incontinencia: un tema muy común, pero del que a menudo no se habla
La incontinencia afecta a mucha gente: mujeres y hombres de todas las edades. Puede tener varias causas, como el embarazo, una prostatectomía, cambios relacionados con la edad o hormonales, así como problemas de salud. Pero, ¿qué significa exactamente «incontinencia» y qué tipos hay? En este artículo te ofrecemos una visión general de los distintos tipos de incontinencia y te explicamos qué medidas podrían ayudarte a llevar tu día a día con más seguridad.
¿Qué es la incontinencia?
La incontinencia es la pérdida involuntaria de orina o heces debido a un control limitado de los músculos implicados. Las causas pueden ser muy diversas: desde debilidad muscular hasta enfermedades neurológicas, pasando por cambios relacionados con la edad.
Es importante saber que la incontinencia es muy común y no hay por qué avergonzarse. Si tomas medidas a tiempo, es posible que puedas mejorar el control y ganar en calidad de vida.
¿Cuándo se habla de incontinencia?
Se habla de incontinencia cuando se produce una pérdida repetida e involuntaria de orina que afecta a tu día a día. Perder unas gotitas de vez en cuando, por ejemplo al reír o toser, no es necesariamente un signo de incontinencia que requiera tratamiento. Sin embargo, si la pérdida de orina ocurre con frecuencia y hace que las personas afectadas se sientan limitadas en situaciones sociales, puede ser buena idea pedir consejo a un médico o a un fisioterapeuta.
Tipos de incontinencia
Hay diferentes tipos de incontinencia, que pueden tener distintas causas. Entre los más comunes se encuentran:
Incontinencia de esfuerzo (incontinencia por estrés)
•Aparece cuando aumenta la presión en la cavidad abdominal, por ejemplo, al estornudar, toser o levantar objetos pesados. •El debilitamiento de los músculos del suelo pélvico puede influir. •Suelen verse afectadas las mujeres después de un embarazo o durante la menopausia, pero también los hombres tras una operación de próstata. Un entrenamiento específico del suelo pélvico podría ayudar a fortalecer la musculatura y a reducir la pérdida de orina. Los métodos de entrenamiento modernos, como el entrenamiento del suelo pélvico con MyPelvi, se basan en técnicas innovadoras para activar la musculatura de forma específica.
Incontinencia de urgencia
•Se caracteriza por una necesidad repentina e intensa de orinar, a menudo acompañada de una pérdida incontrolable de orina. •Las causas pueden ser una vejiga hiperactiva, infecciones de vejiga, enfermedades neurológicas o desequilibrios musculares. En algunos casos, los ejercicios para la vejiga y el entrenamiento del suelo pélvico pueden resultar de ayuda. Existen métodos que tienen como objetivo relajar la musculatura de la vejiga y controlar mejor la necesidad de orinar.
Incontinencia mixta
•Combinación de incontinencia de esfuerzo e incontinencia de urgencia. •Las personas afectadas pierden orina sin querer tanto al ejercer presión sobre el abdomen como al sentir una necesidad repentina de orinar. •Una combinación específica de ejercicios para el entrenamiento del suelo pélvico y de entrenamiento de la vejiga podría ser de ayuda.
Incontinencia por rebosamiento
•La vejiga no se vacía del todo, lo que puede provocar un goteo constante. •Suelen verse afectados los hombres con próstata agrandada o las personas con enfermedades neurológicas. •Las medidas terapéuticas pueden variar según la causa y deben discutirse de forma individual con los profesionales sanitarios.
Incontinencia funcional
•La causa no está en la vejiga ni en el suelo pélvico, sino en factores externos, como la movilidad reducida o las limitaciones cognitivas. •Las personas con discapacidades físicas o neurológicas pueden tener dificultades para llegar a tiempo al baño. En estos casos, pueden ser de gran ayuda recursos como los aseos adaptados o las rutinas estructuradas.
¿Con qué frecuencia se da la incontinencia?
La incontinencia afecta a millones de personas en todo el mundo. Según los estudios, es más frecuente en las mujeres que en los hombres, aunque esta diferencia se equilibra con la edad. La forma más común es la incontinencia de esfuerzo, que afecta hasta al 50 % de las mujeres que la padecen. Los hombres, por su parte, suelen padecer más a menudo incontinencia por rebosamiento, sobre todo cuando tienen problemas de próstata.
Grados de incontinencia: de leve a grave
La gravedad de la incontinencia suele clasificarse en distintos grados:
•Incontinencia leve: pérdida ocasional de orina al realizar un esfuerzo físico intenso. •Incontinencia moderada: pérdidas de orina incontroladas más frecuentes y en mayores cantidades. •Incontinencia grave: incontinencia que te afecta mucho y que tiene un gran impacto en tu día a día.
Saber en qué nivel de incontinencia te encuentras puede ayudarte a tomar las medidas adecuadas. Hablar personalmente con profesionales puede ayudarte a encontrar la estrategia más adecuada.
¿Qué puede ayudar?
Hay varias formas de mejorar cómo se afronta la incontinencia:
1. Entrenamiento del suelo pélvico
Un entrenamiento específico del suelo pélvico puede ayudarte a mejorar el control de la vejiga. Los métodos modernos, como el entrenamiento del suelo pélvico con MyPelvi, se basan en una innovadora tecnología de ondas magnéticas para provocar contracciones musculares específicas. En una sesión de prueba de MyPelvi podrás averiguar si este entrenamiento es adecuado para ti.
2. Entrenamiento vesical
Al ir al baño de forma controlada, el entrenamiento de la vejiga puede ayudarte a controlar mejor las ganas de orinar. A menudo se recomienda combinarlo con el entrenamiento del suelo pélvico.
3. Cambios en el estilo de vida
•Reducir el consumo de bebidas con cafeína o alcohol •Ir al baño con regularidad y mantener una ingesta equilibrada de líquidos •Controlar el peso para aliviar la presión sobre el suelo pélvico
4. Apoyo médico y terapéutico
•En algunos casos, una consulta médica puede ofrecerte otras opciones. •Los medicamentos o las intervenciones quirúrgicas suelen ser una opción solo cuando las medidas conservadoras no son suficientes.
Conclusión
La incontinencia es un tema muy común, pero que a menudo se trata como un tabú. Existen diferentes tipos que pueden tener distintas causas. Muchas personas afectadas pueden notar una mejora gracias a medidas específicas. Un primer paso puede ser hablar abiertamente con profesionales para encontrar posibles soluciones.
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