Medidas contra la incontinencia
MyPelvi te informa y te da consejos muy útiles para detectar a tiempo y actuar a tiempo: medidas contra la incontinencia
Katharina Heilen · 16 de junio de 2025

¿Se te debilita de repente la vejiga al salir a correr, levantar peso o estornudar? ¿O a veces simplemente no llegas a tiempo al baño? ¡No eres el único!
MyPelvi te informa sobre posibles servicios de apoyo para la incontinencia y te explica qué puedes hacer y qué relación tiene el entrenamiento del suelo pélvico con la incontinencia.
¿Qué es realmente la incontinencia?
La incontinencia es la pérdida involuntaria de orina o heces. No es una enfermedad, sino más bien un síntoma que indica un problema en la coordinación entre la musculatura, los nervios y los órganos.
Los distintos tipos de incontinencia
Según la causa y los síntomas, se distinguen varios tipos de incontinencia urinaria:
Incontinencia de esfuerzo (también llamada incontinencia por estrés)
En la incontinencia de esfuerzo, se produce una pérdida involuntaria de orina al realizar un esfuerzo físico, por ejemplo, al toser, estornudar, reír o levantar peso. La causa suele ser una debilidad del suelo pélvico o de las estructuras de sujeción de la uretra.
Incontinencia de urgencia
Las personas afectadas sienten una necesidad repentina y intensa de orinar que no pueden contener, o apenas pueden hacerlo. La causa puede ser una hiperactividad de la musculatura de la vejiga.
Incontinencia mixta
La incontinencia mixta combina síntomas de la incontinencia de esfuerzo y de la incontinencia de urgencia.
Incontinencia por rebose
En la incontinencia por rebose, la vejiga se vacía de forma incompleta o gotea continuamente. Normalmente se debe a un problema en el vaciado de la vejiga, por ejemplo, por una obstrucción o debilidad muscular.
Incontinencia refleja
La pérdida de orina se produce de forma inconsciente, por ejemplo, debido a enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple.
Es importante que te tomes en serio tus síntomas, que te hagas una evaluación médica y que tomes medidas específicas, como el entrenamiento del suelo pélvico con MyPelvi.
La silla para el suelo pélvico MyPelvi funciona con impulsos electromagnéticos y puede ayudarte a activar las capas musculares más profundas del suelo pélvico. Para ti, esto significa que puedes relajarte, ya que el entrenamiento se realiza sin que tengas que hacer nada.
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¿Cómo se produce la incontinencia?
La incontinencia se produce cuando se altera la capacidad de controlar voluntariamente la micción o la defecación. Las causas son muy variadas, pero lo fundamental es la interacción perfectamente coordinada entre la vejiga, la uretra, los músculos del suelo pélvico y el sistema nervioso. Las alteraciones en una o varias de estas áreas pueden provocar pérdidas involuntarias de orina, ya sean puntuales o crónicas. Por el contrario, cuando todo funciona bien, estas estructuras se coordinan para que puedas controlar la orina y las heces:
- El detrusor (músculo de la vejiga): se relaja durante la fase de llenado y se contrae para vaciarla - Los esfínteres interno y externo (sistema esfinteriano): mantienen cerrada la uretra - La musculatura del suelo pélvico: estabiliza la uretra, la vejiga y los órganos circundantes - El sistema nervioso: controla la actividad muscular a través de reflejos e impulsos conscientes
Si este sistema se ve alterado, por ejemplo, por una carga mecánica, una lesión nerviosa o una debilidad muscular, puede producirse incontinencia.
¿Cuáles son las causas de la incontinencia?
Las causas de la incontinencia son muy variadas y van desde el estrés mecánico hasta los cambios hormonales, pasando por enfermedades neurológicas. Es fundamental entender que las causas varían según el tipo de incontinencia y que, a menudo, se trata de una combinación de varios factores.
Debilidad muscular relacionada con la edad
Con la edad, los músculos del suelo pélvico, al igual que otros grupos musculares, pierden fuerza y tono. Al mismo tiempo, la producción de colágeno disminuye, lo que hace que el tejido conjuntivo se debilite y pierda elasticidad. Estos cambios estructurales pueden provocar un descenso de los órganos pélvicos y afectar al mecanismo de cierre de la uretra. Factores típicos relacionados con la edad: - Pérdida de masa muscular (sarcopenia) - Disminución del control neuronal de la función vesical - Cambios en la sensación de necesidad de orinar debido a una menor capacidad vesical - Mayor dificultad para moverte, lo que dificulta llegar a tiempo al baño
Embarazo, parto y cambios hormonales
Una de las causas más comunes de la incontinencia en la juventud y la mediana edad es la fuerte presión que sufre el suelo pélvico durante el embarazo y el parto. A esto se suman los cambios hormonales, que también afectan al tejido. Los factores que suponen una carga concreta son: - El estiramiento y la presión causados por el peso creciente del bebé - Lesiones durante el parto (p. ej., desgarro perineal, daño al nervio pudendo) - El uso de fórceps o ventosa obstétrica - Cambios hormonales (falta de estrógenos) durante la lactancia y, más tarde, en la menopausia - Debilidad del tejido conectivo, sobre todo en partos múltiples o con bebés de gran peso al nacer MyPelvi te cuenta cómo puedes recuperar la forma de tu suelo pélvico después del parto:
Operación de próstata
En los hombres, la causa más común de la incontinencia urinaria es la extirpación de la próstata (prostatectomía radical), por ejemplo, como parte del tratamiento contra el cáncer. Esto puede provocar daños en los esfínteres o en las estructuras nerviosas circundantes, lo que puede afectar considerablemente a la capacidad de control de la orina. Consecuencias típicas tras una operación de próstata: - Lesión o extirpación del esfínter externo - Debilidad temporal o permanente de la musculatura del suelo pélvico - A menudo, incontinencia de esfuerzo, sobre todo al toser, estornudar o reír Un entrenamiento específico del suelo pélvico, supervisado por profesionales y en colaboración con especialistas, puede ayudarte en tu día a día. Encontrarás más información aquí:
Entrenamiento del suelo pélvico después de una operación de próstata
Presión crónica sobre el suelo pélvico
Una presión elevada y constante en la cavidad abdominal ejerce una fuerza directa hacia abajo, es decir, sobre la vejiga, la uretra y el suelo pélvico. Si esta presión se mantiene durante mucho tiempo, la función de sujeción del suelo pélvico puede verse sobrecargada. Entre los factores que provocan una presión constante se encuentran: - El sobrepeso y la obesidad - La tos crónica (p. ej., en casos de bronquitis del fumador, EPOC o asma) - El esfuerzo frecuente al ir al baño debido al estreñimiento crónico - Levantar objetos pesados con frecuencia, ya sea en el trabajo o en la vida diaria
Posturas incorrectas y sobrecargas musculares
Lo que muchos no saben: una postura corporal incorrecta durante mucho tiempo o los desequilibrios musculares también pueden debilitar el suelo pélvico. Si el tronco está inestable, el suelo pélvico tiene que compensar, lo que a la larga provoca una sobrecarga. Factores causantes en el día a día: - Trabajos sedentarios sin compensación (flexores de cadera acortados, musculatura profunda débil) - Espalda encorvada, desequilibrio pélvico o inclinación de la pelvis - Falta de estabilidad del tronco (p. ej., por músculos abdominales inactivos) - «Meter el vientre» sin darte cuenta, lo que aumenta la presión intraabdominal
Un trabajo específico de la postura, combinado con el entrenamiento del suelo pélvico de MyPelvi, puede resultar de gran ayuda en este sentido.
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¿Qué medidas contra la incontinencia pueden prevenir los síntomas?
Muchos factores de riesgo de la incontinencia se pueden detectar a tiempo e influir en ellos de forma específica. La prevención consiste, sobre todo, en fortalecer las estructuras responsables de la continencia: el suelo pélvico, la postura, el control muscular y la conciencia corporal. Estas son las medidas preventivas más importantes:
Entrenar el suelo pélvico de forma específica
El suelo pélvico es el centro funcional de la continencia. Si lo activas, lo fortaleces y lo controlas de forma consciente desde el principio, puedes prevenir eficazmente su debilitamiento más adelante, sin importar la edad o la etapa de la vida en la que te encuentres. Si te cuesta sentir activamente el suelo pélvico o entrenarlo, puedes recurrir a métodos modernos como el entrenamiento del suelo pélvico de MyPelvi. - Los impulsos electromagnéticos (EMS) provocan contracciones en las fibras musculares profundas. - Muchos utilizan este entrenamiento como medida preventiva. Por ejemplo: en situaciones de estrés (como antes del embarazo, durante la menopausia o en caso de riesgo elevado). - El ajuste de la silla MyPelvi se realiza exclusivamente bajo la supervisión de profesionales cualificados, en centros certificados o en centros de fisioterapia.
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Optimizar la postura y la actividad física
Un tronco estable y una postura erguida alivian la presión sobre el suelo pélvico. Si te mueves en el día a día de forma funcional y sin forzar la espalda, fortaleces automáticamente también las capas musculares profundas. Estrategias para cuidar tu cuerpo: - Alterna regularmente entre estar sentado, de pie y caminar - Haz suficiente ejercicio: según la Organización Mundial de la Salud, bastan 20 minutos de actividad física moderada al día para obtener un efecto positivo en tu cuerpo. - Activa tus músculos abdominales y dorsales profundos con ejercicios para el core - Evita «meter el vientre» de forma prolongada y tose o estornuda «sin forzar la pelvis», inclinando la cabeza hacia atrás y hacia un lado, por encima del hombro.
Estabilizar el peso corporal
El sobrepeso aumenta la presión sobre los órganos pélvicos y puede sobrecargar las estructuras musculares de sujeción, sobre todo si además el tejido conjuntivo está débil. Incluso una pérdida de peso moderada puede mejorar notablemente la continencia. Qué ayuda concretamente: - Una alimentación equilibrada con alimentos ricos en fibra (también evita que tengas que hacer fuerza al ir al baño si estás estreñido) - Ejercicio regular que no dañe las articulaciones (por ejemplo, natación, marcha o bicicleta) - Beber de forma consciente, repartiendo el líquido a lo largo del día, sin tomar demasiado de golpe (también previene el estreñimiento y la necesidad de hacer fuerza al ir al baño)
Aprender a evaluar bien la necesidad de orinar
Muchas personas desarrollan, sin darse cuenta, hábitos inadecuados a la hora de ir al baño, como «orinar por precaución» o vaciar la vejiga con muy poca frecuencia. Ambas cosas pueden alterar el funcionamiento de la vejiga. Un comportamiento saludable al ir al baño es el siguiente: - Vacía la vejiga solo cuando tengas ganas de verdad, no «por miedo» - No te precipites en el baño, espera a que se vacíe por completo - No te tenses ni hagas fuerza constantemente al orinar
Haz que te evalúen los factores de riesgo y que te hagan un seguimiento médico
Cuanto antes se detecten los factores de riesgo individuales, mejor se podrán tratar. Esto se aplica especialmente a las mujeres antes o después del parto, así como a los hombres con antecedentes urológicos. Prevención mediante: - Cursos de recuperación posparto y terapia del suelo pélvico tras el parto - Seguimiento urológico tras intervenciones de próstata - Asesoramiento ginecológico o fisioterapéutico en caso de problemas de prolapso
No siempre se puede prevenir la incontinencia, pero la probabilidad de que aparezca se puede reducir considerablemente con una prevención específica. Quien invierte desde el principio en la estabilidad del suelo pélvico, la conciencia postural y la salud física, no solo se beneficia a nivel funcional, sino también en cuanto a calidad de vida y confianza en sí mismo.
¿Qué medidas me pueden ayudar si ya tengo incontinencia?
Si ya has empezado a tener incontinencia, eso no tiene por qué ser algo permanente. Hay medidas de apoyo que pueden ayudarte a mejorar cómo te sientes. Lo importante es un enfoque personalizado, adaptado al tipo de incontinencia, su causa y tus circunstancias personales.
Entrenamiento del suelo pélvico: la activación muscular específica como clave
El entrenamiento del suelo pélvico no solo sirve para prevenir los síntomas de la incontinencia. Independientemente del tipo de incontinencia, fortalecer el suelo pélvico es también la medida clave para mejorar la continencia. La clave no está solo en la fuerza, sino también en la coordinación y la capacidad de control. Entrenamiento del suelo pélvico con MyPelvi El entrenamiento en la silla para el suelo pélvico se basa en la estimulación electromagnética. De este modo, es posible que también se activen grupos musculares más profundos, que son difíciles de controlar de forma consciente y requieren mucha disciplina. Gracias a las contracciones musculares, los músculos van ganando fuerza con el tiempo y, además, a muchos usuarios y usuarias de MyPelvi les resulta cada vez más fácil percibir y controlar los músculos de forma específica.
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Entrenamiento de la vejiga y del control de esfínteres: influye activamente en tu día a día
A menudo, los síntomas de la incontinencia pueden mejorarse notablemente con algunos cambios específicos en tus hábitos. El objetivo es controlar la necesidad de orinar y dejar atrás los hábitos poco recomendables. Estrategias eficaces: - Entrenamiento de la vejiga: horario fijo para ir al baño, alargando poco a poco los intervalos - Ajustar la forma de beber: distribuir la ingesta de forma uniforme, no tomar grandes cantidades de golpe, evitar bebidas diuréticas como el café o el alcohol - Comportamiento que proteja el suelo pélvico: contraer conscientemente los músculos al estornudar, toser o levantar peso - Evitar hacer fuerza al evacuar (orina y heces)
Productos de apoyo: discretos, cómodos, que alivian la carga
Hoy en día, los productos para la incontinencia están muy avanzados y te permiten llevar una vida cotidiana con total autonomía. ¡Sin vergüenza ni limitaciones! No solo te protegen, sino que también te dan confianza en ti mismo en el día a día. Entre los productos más habituales se encuentran los salvaslips y las braguitas con diferentes niveles de absorción, las compresas anatómicas para hombres (p. ej., tras una operación de próstata), la ropa interior especial con capa absorbente integrada y los dispositivos de ayuda para ir al baño, por ejemplo, para la noche.
Tratamiento médico y quirúrgico
Si las medidas contra la incontinencia mencionadas anteriormente no son suficientes o si hay una causa orgánica, también se puede recurrir a un tratamiento farmacológico o quirúrgico, dependiendo del tipo de incontinencia. Estas medidas se llevan a cabo exclusivamente bajo supervisión médica y tras un asesoramiento médico detallado.
El tratamiento se lleva a cabo bajo supervisión profesional en centros especializados. Seguro, discreto y adaptado a cada caso.
¿Por qué el entrenamiento del suelo pélvico es una medida tan útil para tratar la incontinencia?
El entrenamiento del suelo pélvico es la medida básica para prevenir y tratar la incontinencia, y con razón: el suelo pélvico es el centro funcional que controla la continencia. Si está fuerte, elástico y tiene capacidad de reacción, puede sostener la vejiga, la uretra y los órganos circundantes y retener la orina de forma segura, incluso al realizar esfuerzos. Si, en cambio, está débil, es más fácil que se produzcan «escapes».
El entrenamiento periódico y específico del suelo pélvico no solo activa los grupos musculares superficiales, sino sobre todo los más profundos, que son difíciles de controlar voluntariamente. Ahí radica precisamente su potencial terapéutico.
Al principio, a muchas personas les resulta difícil percibir o activar de forma específica el suelo pélvico. Con la silla para el suelo pélvico de MyPelvi, los impulsos electromagnéticos de alta frecuencia permiten alcanzar grupos musculares profundos y estimular así el desarrollo y la actividad de los músculos del suelo pélvico. ¡Sin ningún esfuerzo activo!
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Conclusión
El entrenamiento del suelo pélvico no es algo meramente deseable, sino una medida complementaria que ayuda a afrontar la incontinencia. No solo favorece el control muscular, sino también la confianza en uno mismo y la calidad de vida. Quien activa el suelo pélvico invierte en control, estabilidad y bienestar a largo plazo. No se trata únicamente de fuerza muscular, sino de una conciencia corporal integral. Las tecnologías modernas, como el entrenamiento del suelo pélvico de MyPelvi, pueden resultar útiles, sobre todo cuando cuesta sentir o activar los músculos.
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