Postura erguida: cómo conseguirla
Descubre cómo puedes mejorar tu postura y fortalecer conscientemente tu centro corporal, con consejos sobre ejercicio, ergonomía y entrenamiento del suelo pélvico.
Katharina Heilen · 18 de febrero de 2025

Una postura erguida suele ser sinónimo de fuerza, presencia y bienestar. Pero hay algo que a menudo se pasa por alto: el suelo pélvico también influye en la coordinación de los músculos posturales. MyPelvi te enseña cómo mejorar tu postura prestando atención a tu centro corporal.
¿Qué es una postura erguida?
Equilibrio de la cabeza a los pies: una postura erguida describe la alineación natural de tu cuerpo; lo ideal es que los pies, la pelvis, la columna vertebral y la cabeza estén alineados. En ello intervienen muchos grupos musculares, entre ellos el suelo pélvico.
Así es una postura corporal estable:
- Cabeza: alineada, con la barbilla ligeramente hacia atrás - Hombros: relajados, ligeramente hacia atrás y hacia abajo - Tórax: abierto, sin hiperextensión - Columna vertebral: curva en S natural - Pelvis: alineada de forma neutra - Rodillas y pies: relajados, separados a la anchura de las caderas, con el peso repartido de manera uniforme - Suelo pélvico: puede contribuir a la estabilidad
Desviaciones posturales frecuentes: cómo puedes ser consciente de ellas
A mucha gente le suenan estas situaciones: estar sentado mucho tiempo, una carga desequilibrada o un tronco inactivo. Estas posturas suelen ser inconscientes, pero se pueden ir corrigiendo poco a poco en el día a día.
1. Espalda encorvada: puede deberse a una pelvis inclinada hacia delante y a poca actividad en la zona abdominal y pélvica. 2. Espalda redondeada: suele aparecer al estar sentado mucho tiempo o por falta de tensión en la espalda. 3. «Tech-Neck»: la cabeza y el cuello se deslizan hacia delante cuando pasas mucho tiempo delante de la pantalla. 4. Centro del cuerpo inactivo: una disminución de la coordinación entre los músculos abdominales y del suelo pélvico puede dificultar mantener la postura erguida. 5. Carga unilateral: si el peso recae principalmente sobre una pierna, esto puede afectar a la estabilidad corporal.
Incluso pequeños gestos, como mantener una postura consciente, activar de forma específica el centro del cuerpo o sentarte de forma ergonómica, pueden ayudar.
¿Puede un suelo pélvico entrenado mejorar la postura?
El suelo pélvico forma parte del llamado «core», es decir, la musculatura profunda del abdomen, la espalda y la pelvis. Estos músculos, en conjunto, forman una base estable para mantener una postura erguida.
Entrenar regularmente estos grupos musculares profundos, por ejemplo, con ejercicios específicos o métodos de apoyo como el concepto MyPelvi, puede ayudarte a mejorar la percepción de tu cuerpo y a ser más consciente de tu postura en el día a día.
¿Cómo cuidas tu postura en el día a día?
- Movimiento: caminar, hacer yoga o pilates ayuda a movilizar y activar grupos musculares importantes. - Fortalecimiento: un centro corporal fuerte —especialmente mediante estímulos de trabajo profundo— puede aportar estabilidad. - Atención: pequeños ajustes en el día a día te ayudan a evitar posturas incorrectas. - Ergonomía: cuida tener buenas sillas, colchones adecuados y momentos de movimiento compensatorio.
MyPelvi: entrenamiento del suelo pélvico
Con el sistema de asiento MyPelvi puedes entrenar tu suelo pélvico sin tener que hacer nada, gracias a unos impulsos electromagnéticos. Así se estimula la musculatura profunda. Muchos usuarios y usuarias consideran que este entrenamiento les ayuda a mejorar la percepción de su cuerpo y valoran la posibilidad de integrarlo fácilmente en su día a día.
Si quieres saber si este entrenamiento es adecuado para ti, te recomendamos una sesión de prueba sin compromiso.
¿Listo para empezar?Consigue ya tu sesión de prueba de MyPelvi
Conclusión
Una postura erguida es el resultado de la interacción de muchos músculos, entre ellos el suelo pélvico. Si empiezas a activar de forma específica el centro de tu cuerpo, crearás las condiciones ideales para tener más equilibrio y estabilidad en tu día a día. Los estímulos que te aportan el ejercicio regular, una actitud consciente y unos métodos de entrenamiento adecuados pueden ayudarte en este sentido.
¿Listo para tu sesión de prueba?
Aprende la técnica correcta con acompañamiento — gratis en tu estudio MyPelvi.